Imagen artística del Museo del Prado en Madrid

Las 10 obras más importantes y famosas del Museo del Prado

En el Museo Nacional del Prado puedes visitar algunas de las obras más importantes de la historia del arte. Y no es para menos, ya que este Museo fundado en 1819 es uno de los más famosos y visitados del mundo entero, y además cuenta con 34.000 piezas de arte en la actualidad, de las cuales 8000 cuadros (aunque no todos están expuestos al público). 

Visitar absolutamente todo lo que hay es una tarea complicada si se quiere hacer en un solo día, además que la mayoría de nosotros no tenemos tiempo ilimitado. Por eso os hemos hecho un resumen de las 10 obras más importantes que ir a ver en el museo del prado. Incluye la sala en la que están expuestas

 

Cuadros famosos del museo del prado

Las Meninas de Velázquez

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Medidas 320,5 x 281,5 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Romanticismo
Sala 012

“Las Meninas” o “La familia de Felipe IV” es considerada la obra maestra del pintor del Siglo de Oro español, Diego Velázquez. Esta pintura, acabada en 1656, corresponde al último periodo estilístico del artista, el de plena madurez. Es una de las obras más importantes del Museo del Prado y una de las más analizadas y comentadas en el mundo del arte. 

Velázquez, conocido por su carácter polémico, utilizó esta obra para expresar sus quejas sobre las condiciones que imperaban en España en su época. El rey Felipe IV, sorprendido por sus quejas, estuvo a punto de no permitirle continuar con el cuadro. Fue María Teresa, la hija del rey, quien intercedió por Velázquez y finalmente el rey lo dejó continuar con el cuadro. Sin duda, «Las Meninas» es una de las obras famosas del Museo del Prado que no puedes dejar de ver.

 

La maja desnuda de Goya

La-maja-desnuda_MuseodepPrado

Medidas 94,7 x 188 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Romanticismo
Sala 038

“La maja desnuda” es una de las obras más célebres de Francisco de Goya. Pintada entre 1790 y 1800, esta obra es conocida por su audacia y atrevimiento para su época. No se trata de un desnudo mitológico, sino de una mujer real, contemporánea de Goya.

El cuadro muestra a una hermosa mujer recostada plácidamente en un lecho, mirando directamente al observador. Goya logra con «La maja desnuda» plasmar una figura femenina de una manera realista y detallada, resaltando las curvas y la belleza natural de la mujer. La luminosidad que Goya da al cuerpo de la desnuda contrasta con el resto del ambiente, creando una atmósfera íntima y sensual.

 

Jardín de las delicias de El bosco

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Medidas 220 x 389 cm
Pintura Óleo sobre madera
Periodo Renacimiento nórdico
Sala 056A

Imagina un mundo lleno de criaturas fantásticas, paisajes surrealistas y escenas que desafían la lógica y la razón. Este es el universo que se despliega ante tus ojos cuando te encuentras frente a esta obra. Este tríptico, pintado al óleo sobre madera de roble, fue elaborado hacia 1490 o 1500 por el pintor flamenco Hieronymus Bosch, más conocido como El Bosco. Al abrirlo, los tres paneles interiores representan el paraíso, la vida terrenal (el jardín de las delicias) y el infierno. ¿Cuál era el propósito de esta obra? ¿Para qué fue destinada?

La forma en que El Bosco representa estos temas ha sido objeto de muchas controversias y teorías. La explosión de color y figuras al abrir el tríptico contrasta con la representación monocromática e inanimada de la Creación cuando está cerrado. Este contraste ha llevado a algunos estudiosos a ver en este gesto una metáfora del proceso de la Creación. Sin duda, «El Jardín de las Delicias» es una de las obras imprescindibles en tu lista de “Qué ver en el Prado”.

 

Saturno devorando a su hijo de Goya

Medidas 143,5 x 81,4 cm
Pintura Técnica mixta sobre revestimiento mural trasladado a lienzo
Periodo Romanticismo
Sala 067

“Saturno devorando a su hijo” es una de las obras mas famosas del Museo, creada por Francisco de Goya entre 1820 y 1823. Esta pintura forma parte de la serie conocida como “Pinturas Negras”, que Goya pintó en las paredes de su casa, la Quinta del Sordo. Esta pintura habla de Saturno, el dios del tiempo, quien consumía a sus propios hijos al nacer, hasta que su esposa logró salvar al último, Zeus, quien más tarde derrotó a su padre haciendo que regurgitara a sus hermanos ya engullidos.

Esta obra está pintada con una técnica que resalta el dramatismo y la crudeza de la escena. Utiliza pinceladas gruesas y un colorido oscuro y sombrío, creando una atmósfera lúgubre y perturbadora. La figura de Saturno está representada de manera grotesca y desproporcionada, acentuando su brutalidad y locura. «Saturno devorando a su hijo» no solo alude al titán Crono, sino que también era el rector del séptimo cielo y patrón de los septuagenarios, como lo era ya Goya.

 

El caballero de la mano en el pecho de El Greco

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Medidas 81,8 x 66,1 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Renacimiento
Sala 009B

Este óleo sobre lienzo, pintado alrededor de 1578 y 1580, tiene un estilo único propio de su autor Doménikos Theotokópoulos, más conocido como el Greco. Este autor solía pintar como figuras sinuosas y etéreas, y este cuadro es un buen ejemplo de ello. 

El retrato muestra a un caballero con la mano en el pecho, mirando al espectador como si hiciera un pacto con él. Aunque se ha sugerido que podría ser un autorretrato del propio autor, la identidad del caballero retratado sigue siendo un misterio. Otras hipótesis lo identifican con Miguel de Cervantes o con Antonio Pérez, secretario de Felipe II. Este retrato es un ejemplo clásico y honorable del caballero español del Siglo de Oro.

 

Chicos en la playa de Sorolla

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Medidas 118 x 185 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Impresionismo
Sala 060A

“Chicos en la playa” es una joya del pintor post-impresionista español Joaquín Sorolla. Esta obra, realizada en 1909, es un óleo sobre lienzo que mide 118 cm de alto por 185 cm de ancho. La pintura representa a tres niños jugando en la orilla de una playa, capturando la inocencia y la alegría de la infancia.

Sorolla es conocido por su habilidad para capturar la luz y el color del Mediterráneo en sus obras. En «Chicos en la playa», los cuerpos de los niños y el agua cristalina brillan bajo el sol del verano, creando una escena que es a la vez tranquila y llena de vida. Esta obra es sin duda una parada obligatoria.

 

La rendición de Breda de Velázquez

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Medidas 307,3 x 371,5 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Barroco
Sala 009A

Más allá de una simple representación histórica, «La rendición de Breda» es una reflexión sobre la grandeza y la fragilidad del ser humano. Un recordatorio de que incluso en la guerra, la nobleza y el respeto pueden florecer. Observa la tensión contenida en el cuadro. La mano de Spínola se posa sobre el hombro de Nassau en un gesto de comprensión, mientras que este último, con la cabeza ligeramente inclinada, parece aceptar su derrota con dignidad

Considerada una obra maestra de la pintura española, esta escena histórica nos transporta a 1625, cuando las tropas españolas conquistaron Breda. El general Spínola, en lugar de humillar a su oponente, Nassau, lo recibe con un gesto de nobleza y respeto.

 

Judit en el banquete de Holofernes de Rembrandt

Medidas 143 x 154,7 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Barroco
Sala 076

El cuadro de “Judit en el banquete de Holofernes” es una historia de belleza, astucia y venganza. Su autor holandes, Rembrandt Harmenszoon van Rijn es conocido por su exquisito uso de la luz en todas sus obras, y desde luego esta no iba a ser menos. Gracias a ello logra transmitir la tensión previa a realizar un acto de valentía y astucia por parte de Judit. 

Más allá de una simple escena bíblica, «Judit en el banquete de Holofernes» es una reflexión sobre el poder de la mujer, la astucia y la venganza. Judith se convierte en un símbolo de la resistencia frente a la opresión, una figura inspiradora que ha cautivado a artistas e historiadores durante siglos. ¡En persona impresiona aún más!

 

Las tres Gracias de Peter Paul Rubens

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Medidas 220,5 x 182 cm
Pintura Óleo sobre tabla de madera de roble
Periodo Barroco
Sala 029

Si vas con poco tiempo al Museo, no puedes perderte «Las tres Gracias» de Peter Paul Rubens. Esta obra desafía las convenciones sobre la belleza y el cuerpo ideal femenino. Nos recuerda que la belleza está en la mirada del observador.

Rubens, el príncipe de los pintores flamencos, nos presenta a Aglaya, Talia y Eufrósine, hijas de Zeus y servidoras de Venus, de una manera muy distinta a los artistas que le precedieron. En lugar de las pudorosas Cárites de la mitología griega, parecen más bien tres desenvueltas bacantes. Esta obra es una de las obras más importantes del Museo del Prado y una joya del arte barroco.

 

Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya

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Medidas 268 x 347 cm
Pintura Óleo sobre lienzo
Periodo Romanticismo
Sala 064

Si te adentras en el mundo de Goya, te encontrarás con una obra que te dejará sin aliento: “Los fusilamientos del 3 de mayo”. Esta pintura, que mide 2,5 x 3,5 metros, es un testimonio desgarrador de la lucha del pueblo español contra la dominación francesa. 

Goya, con su pincel, condena el cruel acto histórico y nos presenta una escena nocturna de ejecución que es tan impactante como emotiva. «Los fusilamientos del 3 de Mayo» no solo es una obra de arte, sino también un documento histórico y gráfico de primer orden. Sin duda, es una parada obligatoria en tu recorrido por el Prado.

 

Cómo ir al museo del prado a ver las obras más famosas 

Si necesitas visitar el museo en grupo y estás pensando en alquilar un autobús o un minibús, VIP CAR es una empresa de Madrid que se encarga de este tipo de traslados para colegios, empresas o cualquier grupo grande. Cualquier excusa es buena para ver las obras más relevantes de la historia del arte. 

 

Si en cambio vas solo o con un grupo muy reducido, tienes otras opciones para llegar. 

  • Metro: Líneas 1 y 2
    • Estación del Arte (800 m)
    • Banco de España (650 m)
    • Retiro (1,3 km)
  • Autobús: Líneas 001, 10, 14, 27, 34, 37, 45, C03
    • Estación Museo del Prado – Jardín Botánico (64m)
    • Alfonso XII – Jardín Botánico (260 m)
    • Prado – Atocha (366 m)
    • Cibeles (626 m)
  • Coche o andando: Plaza de las Cortes s/n o Calle Montalban 4

 

Descubre más maneras de ir al Museo del Prado en Madrid

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